El mamut chiquitito

martes 17 de abril de 2007

Matar al tiempo y al espacio

Ayer, a pesar de mi palpable indiferencia por la estética, me puse un piercing en la parte superior de la oreja izquierda. ¿Por qué? Pues el motivo no lo tengo del todo claro, simplemente necesitaba actualizarme. Antes de ayer llegué de Almería bastante descontento con algunos trazos en el boceto de mi identidad, y es esperanzador, a la vez que absurdo, pensar que una grapa en el oído suponga alguna modificación en la puta y ordinaria realidad.
Esta mañana, un individuo de traje en rojo, me ha regalado (como casi todas las mañanas) el 20 minutos, muy amable. En la portada, 32 estudiantes muertos en una universidad de Estados Unidos compartían espacio con “los más guapos de la tele” o “el manual del buen terrícola”. Me ha sorprendido mucho la noticia de los estudiantes, al parecer, un psicópata se levantó a las 7 de la mañana y se lió a tiros con los alumnos mas madrugadores ¿¿Por qué?? Supongo que intentando darle un giro a su vida… Al final el asesino ha muerto. A veces hay que sonreírle a la vida en lugar de hacerle ascos, esta es una opción; otra es ponerse un piercing.

1 comentarios:

J.D.Sánchez dijo...

El mundo está lleno de locos, amigo Alex. Es bueno que disfrutes de las pequeñas cosas porque realmente son ellas las que le dan sentido a todo, e incluso, a esa identidad tuya que crees ver difusa por ahora. No obstante, es la lucha la que va forjando poco a poco ese hierro en el que se concentran todas las ilusiones y objetivos por cumplir.
Nunca pierdas el norte allá donde vayas, puedes necesitarlo para volver a casa y sobre todo, no olvides que en la vida hay prioridades que si no se cumplen día a día terminan por comerte. Seguramente, ese loco del que han hablado los periódicos nunca aprendió lecciones tan sencilla como esta. Un abrazo